Discurso del Dr. Javier Miranda pronunciado en la IMM tras la declaración de Visitante Ilustre a Dr. Mario Silva

15/Nov/2013

Por Dr. Javier Miranda

Discurso del Dr. Javier Miranda pronunciado en la IMM tras la declaración de Visitante Ilustre a Dr. Mario Silva

Algunos amigos me pidieron que fuera el presentador y, de alguna manera “justificador”, de la entrega de esta distinción de Visitante Ilustre de Montevideo al Dr. Mario Silva.Quiero decir que para mí es un honor, sinceramente. Lo digo no sólo como Director Nacional de Derechos Humanos del MEC, sino también como persona de carne y hueso y corazón que milita por la causa de los derechos humanos.Como ustedes ya sabrán, el Dr. Mario Silva es, entre otras cosas, un jurista canadiense graduado en la Universidad de Toronto –su casa-, que ha realizado estudios de posgrado en la Sorbona de París, en Oxford en Gran Bretaña y en la Universidad Nacional de Irlanda.Ha ocupado cargos destacados en la vida de su país, incluso en el Parlamento canadiense.En este año 2013 ha sido designado Presidente de la Alianza Internacional de Recordación del Holocausto. Es en este carácter que nos honra con su visita hoy en nuestro país y en esta ciudad.Quiero destacar, entonces, la labor de esta organización intergubernamental, integrada en la actualidad por 31 países miembros y a la cual se ha incorporado recientemente Uruguay como país observador.Esta organización, establecida en Estocolmo, Suecia, en 1998, tienen una carta fundacional, la Declaración de Estocolmo, que se adoptara en el marco del Foro Internacional de Estocolmo sobre el Holocausto.La Declaración, esta carta constitucional de la Alianza, termina con el siguiente párrafo que cito textualmente: “Es apropiado que la presente, la primera gran conferencia internacional del nuevo milenio, declare su compromiso de plantar las semillas de un futuro mejor en la tierra de un pasado amargo. Nos solidarizamos con el sufrimiento de las víctimas y nos inspiramos en su lucha. Nuestro compromiso debe ser recordar a las víctimas que perecieron, respetar a los sobrevivientes que todavía están con nosotros, y reafirmar la común aspiración de la humanidad de recíproco entendimiento y justicia”.Este lenguaje no es ajeno a los uruguayos. Nosotros, hijos de pueblos originarios víctimas de intentos de exterminio; descendientes de personas esclavizadas y explotadas para el desarrollo de la riqueza de otros; hijos de innúmeros inmigrantes que llegaron a este rincón del mundo huyendo de las guerras y la miseria; nosotros los uruguayos que padecimos el terrorismo de estado en nuestro pasado reciente; somos capaces de comprender cabalmente estas palabras y hacerlas nuestras.Hacerlas propias en el Uruguay de hoy respecto de todos y cada uno de los que habitamos este país, originarios e inmigrantes, más allá de nuestras identidades individuales y comunitarias.Leer y releer las páginas de ese suelo amargo, para plantar la semilla del presente y del futuro. Las dos cosas: mirar hacia atrás (que también es presente) para reconocernos, y sembrar el futuro de respeto de todos los derechos humanos. E la reafirmación de un categórico nunca más el terrorismo de estado y las violaciones a los derechos humanos y es, a la vez, el compromiso con la construcción de una sociedad de iguales, iguales en derechos.Desde esta simiente podemos aportar como pueblo a la construcción de un proyecto común de la humanidad, el que sintetiza la Carta Internacional de Derechos Humanos.Dr. Silva: son éstas algunas de las reflexiones que nos motiva este reconocimiento que hoy, con justicia, le brinda el Gobierno Departamental de Montevideo. Comprenderá a partir de estas palabras que, además de honrarnos al aceptar este pequeño homenaje, ello nos permite reafirmar nuestro compromiso con la construcción de la memoria que edifica presente y futuro. Sr. Presidente de la Alianza Internacional de Recordación del Holocausto, cuente con nosotros. Sr. Mario Silva, bienvenido a esta tierra solidaria. En usted, nuestro homenaje a las víctimas de la Shoá, a las víctimas de todos los genocidios y violaciones a los derechos humanos. “Salú”.